30 de marzo de 2012

Mientras tanto en España...

Camaradas! La huelga general ha sido un éxito. Eso es lo que habrían dicho en la España al revés, o sea, la de los sindicatos mirándose el ombligo en su espejito mágico, nada convencidos, por cierto, pero da igual, por que en ese concurso de barbas y bigotes, lo que menos importa es el trabajador. Lo importante es reventar la calle como sea, y que el gobierno fascista de PP caiga rapidito, para volver al trinque, a las birras y a vivir que son dos días. Pero tranquilos, que a pesar de lo inoportuna en el tiempo y contexto, y de la escasa participación con que ha contado la huelga general de ayer jueves 29 de marzo de 2012, habrá más, aseguran pétreos tras sus majestuosas barbas y simpáticos y lozanos bigotes de bareto de carretera a sus fierecillas domadas en la ignorancia y el dogmatismo comunista más discutible.
Parece como si la huelga fuese un fin en sí mismo, a modo de estudio demoscópico o de termómetro para medir el apoyo con que cuentan unas estructuras sindicales caducas y nada representativas en los peores momentos. Negocian por y para ellos; hablan en términos belicistas, ultimatums, conflictos, confusión y caos social, envuelto todo ello con soviética estética. Sus huelgas, si de ellos dependiera, seguirían la estela del Gran Salto Adelante Maoista, que para ellos debió suponer fundamentalmente un éxito de la clase trabajadora.
La famosa, pero desconocida reforma laboral, es una terapia de choque en un país enfermo de gravedad, y altamente inestable. El orígen de la reforma, no es el capricho, ni el azar, ni siquiera el fruto de una ideología concreta, si no la necesidad. Necesidad imperiosa de cortar una hemorragia. La sangría socialista, esa máquina de triturar la esencia del hombre, esa garra que extirpa las libertades y sueños individuales en favor de una masa homogénea, pobre y moralmente abatida. La escuela del zapaterismo, crisis mediante, ha sido, es y será un cáncer de dificil solución. Ocho años despues -se dice bien y pronto cuando en realidad han sido malos tirando a agónicos-, el pueblo español, votó a la derecha, los de siempre, los malos, los que se comen el marrón de cara a la opinión, los que plantan cara en esa Europa chovinista y teutona, vamos, los que acaban salvando nuestro culo.
El elenco profesional de la anterior administración, ha dejado una huella profunda, y todavía el tal Tomás Gómez, exige contra la actual situación, socialismo de nuevo. "Hombre señor Gómez, -le espetaba la presidenta de la Comunidad de Madrid- ¿No le parece a usted suficiente, lo que el socialismo ha hecho por España?" Las impagables aportaciones surgidas de ese falansterio de inútiles a millonario sueldo y glorioso porvenir como Aído, Pajín, Caldera, Moratinos, Bono, Salgado, Montilla, Magdalena Álvarez, o Trujillo, -algunos se merecen artículo aparte-. Sin olvidar a Elena "la alegría de la huerta" Valenciano, les han hecho merecedores de perder alredeor de cuatro millones de votos. Ahi es nada. ¿Dormirán tranquilos?
Quizá el más siniestro de todos sea ese politicucho mediocre y de talento sobrevalorado que es Rubalcaba.Y es que, para trabajar con alguien tan politicamente perverso y estúpido solo se requiere el crudo atributo de la obediencia y un cinismo a pruba de bombas. Todos ellos trabajan tanto y tan bien, son tan nobles y honorables, están tan preparados y cualificados que entre todos han hundido la Fundación de Ideas del PSOE, ese think tank, convertido desde hace unos meses en directamente Fundición de las mismas. Me importa poco, pero es preocupante.
Acerca de los sindicatos poco se puede decir ya, pues a estas alturas qué no habrán hecho para ganarse el descrédito y la desconfianza de los trabajadores. Al menos, de los trabajadores que durante los últimos seis años de zapaterismo veían como sus sueldos se recortaban primero, para pasar después a engrosar la alarmante cola del paro. Dónde estaban entonces? Aguardando, callando, recibiendo, cobrando, chorando y mintiendo.
Que les incomode la abundante presencia policial no es de extrañar, de la misma manera que al "esquirol" discreto y en igualdad de derechos, le acojona la embravecida multitud de reaccionarios, con la diferencia que la policía cumple con una función básica, salvaguardar los derechos de unos y otros, evitando así que la bravuconería pase a mayores.
Gracias Cándido, qué seria de nosotros pecadores, proletario humillado, y pueblo hastiado, oprimido sin tu inefable representación sindical, y sin el bigotin pizpireto y radical deToxo. Qué sería de nosotros sin tus defensas siempre a tiempo, sin tus proclamas de anuncio barato - aunque rentable-, en este mundo lleno de posibilidades y de libertad de pensamiento. Cáaaaaaaaaaaaaaaaaaaandido, qué sería del socialismo y del ciudadano trabajador sin tus manipulaciones, sin tus cuentas millonarias y tus socios multimillonarios. Querido Cándido, qué sería de nosotros sin tu barba caneada por los embites que da sujetar pancartas, y del bigote del Toxito Grillo el avezado explorador de Fiordos noruegos, en estos tiempos de depilación a la carta.
Qué sería de nosotros, almas de Dios, sin tus matinales y largos paseos por las calles de Madrid, Cándido. Qué te cuenta la gente. ¿Se alegran cuando te ven? ¿Te abrazan como soñaste alguna vez que te abrazaramos? ¿Como abrazaba el proletario diezmado al padrecito, a tú Gran Timonel? ¿Y a tí, Toxito? ¿Compartes tu lujoso ático con los camaradas oprimidos? ¿En qué pensábais cuando aprovechasteis el despido barato para a golpe de nuevo ERE dejar en la calle a vuestros propios trabajadores? ¿Os habéis planteado vivir de las cuotas que vuestros afiliados pagan, y dejar en paz los bolsillos de los contriubuyentes? A esos que amedrentais e insultais mientras os pasáis la constitución port el arco del triunfo. Y ¿Afeitaros?
Si lo vuestro es la alternativa, entonces si al reformismo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario